La factura del gas representa alrededor del 80% de la factura total de energía de cada hogar. La calefacción y el agua caliente de los hogares cuestan en promedio entre 1.300 y 1.500 euros al año, a veces sin siquiera tener el confort de vida que uno desearía.

Puede ser que su factura de gas sea demasiado alta porque está comprando a un precio que no es conveniente o porque la tarifa que está usando no se ajusta a su perfil de consumo. Puede comprobarlo utilizando nuestro comparador de tarifas de gas y en caso de que cambie de operador.

Pero también podría ser que su sistema de calefacción no se esté utilizando de manera óptima. La mayoría de las veces los sistemas domésticos están controlados por un solo termostato que regula la temperatura en la habitación principal de la casa, típicamente la sala de estar, conformando así la temperatura de toda la casa independientemente de las necesidades de confort de las habitaciones individuales.

El termostato único no es un sistema eficiente: calentar habitaciones vacías es un desperdicio de energía que afecta a la factura del gas. Pensándolo bien, sería como tener un solo interruptor de luz que encienda o apague todas las luces de la casa al mismo tiempo.

La solución para ahorrar dinero es la calefacción por habitaciones, o la calefacción por zonas, basada en una serie de sensores a través de los cuales es posible tener un control de temperatura diferenciado para las diferentes áreas de la casa, según las necesidades y los métodos de uso. Los sensores distribuidos en la casa están todos interconectados a un panel central, que a su vez utiliza un sistema de conexión de radiofrecuencia para ser controlado a distancia, normalmente gracias a una aplicación, cómodamente desde el smartphone.

Con un sistema de control de la calefacción por zonas, puede gestionar diferentes habitaciones, incluso varias. Obviamente sin sustituir el sistema de calefacción, que puede basarse en radiadores tradicionales, convectores de aire o un sistema de calefacción de suelo (o pared) de baja temperatura.

Un aspecto importante que no hay que olvidar es que un sistema de calefacción de zona inteligente puede ser instalado en cualquier tipo de casa, apartamento o casa unifamiliar, sin necesidad de trabajos de albañilería o nuevos cables eléctricos. La inteligencia radica en el hecho de que, además del control remoto a través del teléfono inteligente, los sensores son capaces de detectar si hay una ventana abierta o si la temperatura ha bajado repentinamente, y de mantener las condiciones preestablecidas habitación por habitación. Los resultados se pueden ver en la comodidad y una factura de gas menos salada.

Publicado por Michele Ciceri el 8 de julio de 2014

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