la contaminación en interiores
No todo el mundo es consciente de esto, pero también hay muchas fuentes de contaminación dentro de nuestros hogares. Nos referimos a la llamada contaminación de interiores que, como ha demostrado la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa uno de los principales riesgos para la salud humana.

Los contaminantes y sus fuentes

Las sustancias responsables de la contaminación en interiores pueden clasificarse en agentes químicos, agentes físicos y agentes biológicos. Las fuentes de contaminación provienen en parte del exterior, en forma de contaminación del aire exterior y de polen, pero muchas de ellas provienen de fuentes internas, incluidos los ocupantes (humanos, animales), el polvo (hábitat ideal para la proliferación de microorganismos), los materiales de construcción, los muebles y los sistemas (fontanería, acondicionadores de aire, humidificadores).

La lista de contaminantes presentes dentro de las cuatro paredes es muy amplia e incluye, entre muchos otros: humo de tabaco ambiental (ETS); óxido y dióxido de nitrógeno (NOx, NO2); óxidos de azufre (SOx), monóxido de carbono (CO); partículas en suspensión en el aire (PM10, PM2).5); benceno(C6H6); formaldehído (CH2O); asbesto; fibras minerales sintéticas; endotoxinas y micotoxinas, hongos y randon, un gas radiactivo natural que tiende a propagarse rápidamente en el medio ambiente*.

Estas sustancias socavan la salud de nuestro cuerpo desde varios puntos de vista, afectando principalmente a la calidad del aire que respiramos en casa.

Contaminación en interiores: 10 reglas para hacer el aire más limpio en el hogar

Los investigadores de la Universidad Católica han elaborado un útil decálogo para mejorar la calidad del aire en nuestros hogares. Aquí están las diez sugerencias:

  1. Ventile el ambiente doméstico regularmente al menos una vez al día, durante un mínimo de veinte minutos. Es aconsejable adoptar una ventilación natural, a través de las ventanas, en comparación con la ventilación mecánica artificial. Es mejor usar las ventanas más alejadas de las calles por las que circulan los coches. Además, es preferible ventilar la casa por la tarde, porque el nivel de partículas en el exterior es generalmente más bajo que por la mañana;
  2. Mientras se cocina, es importante utilizar la campana, prefiriendo las que tienen succión por medio de un ventilador mecánico y filtros, que deben ser reemplazados periódicamente. Es aconsejable ventilar el ambiente doméstico abriendo las ventanas después de cocinar;
  3. Ventila la casa durante y después de la limpieza doméstica, lavado y planchado, o bricolaje, pintura, pegado, uso de disolventes, desinfectantes y/o
  4. Limpie las alfombras con una aspiradora equipada con un filtro Hepa una vez a la semana, recordando reemplazarlo, al menos cada seis meses. Las alfombras pueden ser una trampa para las partículas y pueden ser una causa de su recuperación. Los sofás, colchones, cortinas y muebles de tela también deben ser limpiados periódicamente.
  5. El uso de purificadores de aire puede ser útil para reducir la concentración de partículas. Sin embargo, para su correcta utilización es esencial prever una limpieza regular de los aparatos y la sustitución periódica de los filtros. Lo mismo se aplica a los sistemas de ventilación mecánica controlada en las casas de clase de alta energía.
  6. No utilice, si es posible, desodorantes y perfumes de habitación como aerosoles, incienso y velas.
  7. Evite, si es posible, el uso de chimeneas, estufas de leña o de pellets como fuente principal de calefacción. En particular, evite las chimeneas o estufas “abiertas”, sin sellar y sin intercambio de aire con el exterior.
  8. No crear condiciones microclimáticas extremas en las casas: comprobar que la temperatura y la humedad del aire no sean ni muy altas ni muy bajas.
  9. No fume en el interior. Los contaminantes emitidos representan un riesgo especialmente para los niños, las mujeres embarazadas y las personas que padecen enfermedades respiratorias.
  10. Pasa tiempo al aire libre y camina. En los entornos urbanos es preferible evitar las carreteras con mucho tráfico en las horas punta y cuando las obras están en funcionamiento. Es aconsejable moverse por los parques, las zonas verdes de la ciudad, los bosques y el campo.

El decálogo pertenece al proyecto más amplio de la Universidad Anapnoi (Respirar bien para envejecer mejor) en el que participan investigadores de cuatro ramas de la Universidad Católica (Brescia, Milán, Piacenza y Roma), divididos en seis grupos de diferentes campos científicos (física ambiental y física del estado sólido, sociología, agricultura y medicina). El objetivo de la iniciativa es evaluar la forma en que la contaminación del aire exterior e interior en las zonas urbanas y periurbanas se relaciona con el desarrollo de enfermedades pulmonares en los ancianos, a fin de proporcionar directrices sobre las adaptaciones del comportamiento para reducir los riesgos y promover un envejecimiento saludable.

* Fuente: “Principales contaminantes en interiores y sus fuentes”, portal Salute.gov.it

Publicado por Evelyn Baleani el 9 de abril de 2019

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