Contaminación del agua por la agricultura: datos sobre el impacto de la agricultura en el medio ambiente y, en particular, en la contaminación del agua.

Agricultura, consumo de agua y contaminación

El agua tiene una utilidad esencial en la vida de todos y también desempeña un papel destacado en diversos sectores industriales, en primer lugar en el sector agrícola.
En Italia, más del 60% del consumo de agua está relacionado con la agricultura. El alto consumo de agua no es el único impacto ambiental que la agricultura tiene sobre las aguas subterráneas. El agua de Italia está contaminada por el uso masivo de pesticidas y fertilizantes en la agricultura. Los datos sobre la contaminación del agua vinculada a la agricultura son realmente alarmantes.

Contaminación del agua para la agricultura

Las aguas italianas, ya sean subterráneas o superficiales, están contaminadas por la presencia masiva de contaminantes, con los productos fitosanitarios en primer plano. Esta alarmante realidad se ha puesto de relieve en el informe nacional de Ispra, con datos recogidos en el período 2013 – 2014 y en los dos últimos años no se han tomado precauciones para lograr un cambio de tendencia.

Según el informe nacional de Ispra (Instituto Superior de Protección e Investigación Ambiental), el 63,9% de las aguas superficiales contienen plaguicidas (glifosato* en cabeza), los mismos contaminantes contaminaron el 31,7% de las aguas subterráneas.

Las regiones con una presencia de productos fitosanitarios muy superior a la media (en algunos casos incluso del 95%) son el Véneto, Lombardía, Emilia Romaña, Toscana y Umbría.

La contaminación por plaguicidas no debería sorprender cuando se piensa en el uso masivo de plaguicidas por el sector agrícola. Sólo en Italia, cada año se utilizan unas 130 mil toneladas de productos fitosanitarios y las cantidades aumentan cada año. Al mismo tiempo, la contaminación del agua para la agricultura empeora cada dos años:

Se analizaron más de 29 mil muestras de agua para un total de 1.351.781 mediciones, con un aumento del 4,3% y del 11,8% respectivamente en comparación con el bienio 2012-2013.

En las aguas superficiales, se encontraron productos fitosanitarios en el 63,9% de los 1.284 puntos de control controlados. Sólo en 2012, el porcentaje fue del 56,9% (-7%) con el mismo número de puntos de control. En cuanto a las aguas subterráneas, se comprobaron 2.463 puntos y de éstos, el 31,7% se encontraron contaminados.

Coldiretti, al comentar los datos publicados por el Instituto Superior de Protección Ambiental e Investigación dijo que la cantidad de productos fitosanitarios utilizados por el mundo agrícola se ha reducido a la mitad en los últimos 10 años. Según Coldiretti, en el último decenio el sector agrícola ha registrado una disminución general de 76.000 toneladas (-45,2%) de productos fitosanitarios.

* El glifosato, conocido químicamente como N-(fosfonometil)glicina (fórmula molecular C3H8NO5P) es un herbicida de amplio espectro utilizado para el control de las malas hierbas.

La agricultura y la contaminación por nitrógeno

La forma reactiva del nitrógeno se utiliza mucho como fertilizante para los cultivos industriales. Durante muchos años los científicos han considerado que el nitrógeno reactivo es responsable de procesos nocivos que van desde la pérdida de biodiversidad hasta el calentamiento global, sin mencionar los numerosos daños causados por la contaminación del ozono. La eliminación del uso de fertilizantes está fuera de discusión para el mundo de la agricultura industrial, al igual que la limitación del uso de plaguicidas. Sin embargo, no faltan prácticas agrícolas para limitar el uso de fertilizantes, plaguicidas e incluso el agua de riego.

Para mencionar una de las últimas tecnologías del mundo agrícola, señalamos el uso del GPS. Con la tecnología del GPS es posible utilizar fertilizantes y plaguicidas sólo cuando es estrictamente necesario, fertilizando y realizando el tratamiento directamente en el sistema de raíces de la planta y en el momento en que sea necesario. Esta tecnología ya se utiliza en el extranjero para la liberación, cuando es necesario, de fertilizantes químicos.

¿Cómo funciona?
El método GPS -Sistema de Posicionamiento Global- ya está en uso en las zonas más ricas del mundo. La función del GPS es exactamente lo que esperamos: el GPS produce mapas de campo y los asocia con estimaciones de los niveles de nutrientes de las plantas.

Para estimar el estado nutricional del cultivo, se deben implantar dispositivos de alta tecnología, que tienen un alto costo, pero gracias a los cuales el agricultor sabrá en detalle cuándo y cuánto fertilizante utilizar. De esta manera, todo el nitrógeno se disipará de la plantación y no habrá excesos liberados en la atmósfera.

Publicado por Anna De Simone el 16 de junio de 2016

Leave a Reply