reclamar la eternidad

La recuperación del eternit puede llevarse a cabo mediante tres métodos diferentes: remoción, encapsulación y confinamiento.

Remediación Eternit

Con una primera visión general de los métodos de eliminación del amianto, podemos decir que con la eliminación se eliminará físicamente el material eliminando cualquier riesgo asociado a él. Con la encapsulación, el amianto se impregna de productos penetrantes y de recubrimiento, capaces de aislar el material e impedir que las fibras de amianto se dispersen en el aire. La recuperación del eternit por confinamiento consiste en instalar barreras para aislar el contaminante del medio ambiente, es la técnica más “invasiva”.

Antes de proceder con uno u otro plan de recuperación del eternit, se debe realizar una cuidadosa evaluación de la situación del amianto. Esta evaluación preliminar se utilizará para elaborar un plan apropiado de eliminación de eternidades;el proyecto de recuperación debe incluir todos los detalles del procedimiento, desde el posible desmontaje hasta la eliminación final en un vertedero o, en caso de encapsulación, los materiales utilizados para este procedimiento.

Si planeas deshacerte de la eternidad con el bricolaje, ten cuidado de llevar ropa adecuada como ropa de trabajo y máscaras protectoras. Desmantelar el eternit por sí mismo no es en absoluto una tarea fácil, además, una vez terminado el trabajo, tendrá que ponerse en contacto con un centro de recogida especializado donde podrá deshacerse del amianto eliminado.

Para recuperar el eternit, la extracción es el procedimiento más utilizado. La eliminación elimina cualquier riesgo relacionado con el amianto, pero también tiene sus desventajas: quienes lo eliminen estarán expuestos a un alto riesgo de inhalación de fibras de amianto, contaminantes ambientales y desechos tóxicos difíciles de eliminar. Otra desventaja no insignificante es el costo de la remoción y la eliminación, que puede ser muy elevado dadas las circunstancias. Afortunadamente, las deducciones fiscales por las obras de renovación permitirán amortizar parte del coste.

La encapsulación es un tratamiento con productos penetrantes o de recubrimiento que permite incrustar las fibras de amianto mediante una especie de película protectora expuesta en la superficie. Los costos y tiempos de la intervención son menores que los de la recuperación mediante la remoción, además no es necesario aplicar un material sustituto y por consiguiente no se producen desechos tóxicos. La desventaja de este método de recuperación eternitamente radica en la estabilidad, ya que el encapsulado requiere controles y mantenimiento periódicos: el encapsulado puede estar dañado o desgastado.

  • Confinamiento de asbesto

El confinamiento consiste en la colocación de una barrera de sellado que puede dividir las áreas que se utilizan dentro del edificio de las áreas donde se encuentra el amianto. El proceso de confinamiento va acompañado de la encapsulación para evitar que las fibras de amianto se liberen en la zona. Incluso con el confinamiento del amianto es necesario llevar a cabo un grito de control y mantenimiento, pero aquí los riesgos son menores porque se está construyendo una barrera resistente a los golpes. La eliminación del amianto mediante confinamiento sólo se recomienda para materiales de fácil acceso situados en zonas confinadas. Los costos son accesibles a menos que la intervención requiera la transferencia de sistemas eléctricos, de ventilación o termohidráulicos.

Cómo disponer de la eternidad
Para reclamar lo eterno ya no será posible acceder a ningún bono de amianto pero hasta 2016 se puede contar con las deducciones fiscales relacionadas con la reestructuración. Puedes aprender más sobre: bonos de eliminación de amianto, actualizaciones.

Publicado por Anna De Simone el 27 de noviembre de 2014

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