Planta de energía de lignito

Una central eléctrica de lignito en Alemania

A nuestros amigos alemanes no les importará si comentamos esta noticia. La compañía de energía RWE ha anunciado la construcción de una central eléctrica de lignito de 2,2 GW con una eficiencia del 43%. La planta, que se construirá en Grevenbroich-Neurath, cerca de Colonia, costará 2.600 millones de euros, una de las mayores inversiones jamás realizadas por RWE.

El anuncio nos hace comprender que sigue teniendo sentido que la Alemania Verde construya centrales eléctricas de carbón en el umbral de 2013, lo que muchos dudan, y nos lleva a hacer algunas preguntas. Estamos de acuerdo en que la nueva central eléctrica servirá para compensar la intermitencia de la energía solar y eólica; también estamos de acuerdo en que es una central de nueva generación, más avanzada que las tradicionales de carbón que alcanzan un 30% de eficiencia; pero ¿por qué no apostar por una central de metano que tendría un 60% de eficiencia? ¿Por qué invertir 2.600 millones de euros, una suma enorme, en una tecnología que nos gustaría dejar atrás?

La intermitencia de las fuentes renovables, eólica y solar, es ciertamente un problema. Ciertamente hay buenas razones en la política energética nacional de Alemania, pero ¿es esto suficiente para justificar una eficiencia 17% menor que la de una central eléctrica de gas metano? ¿Cuál será el impacto ambiental de la nueva planta de Colonia?

El metano también contamina, por supuesto. Al quemar gratuitamente CO₂ y contribuir al efecto invernadero, es ciertamente menos limpio de lo que las compañías de gas nos dicen. Pero el metano también es objeto de investigación y los resultados están empezando a aparecer.

En los últimos días, como por casualidad, la Universidad de Trieste ha anunciado el desarrollo de un nuevo tipo de catalizador que, gracias a la nanotecnología y a la química de materiales como el paladio y el cerio, reduce la contaminación por metano en un 30% y aumenta proporcionalmente su eficacia.

El nuevo catalizador ya es objeto de transferencia de tecnología a algunas empresas y pronto debería ser adoptado por una empresa italiana que produce quemadores de gas metano. Otras aplicaciones del descubrimiento serán motores de automóviles y turbinas de centrales eléctricas para la generación de energía.

¿Qué puedo decir? O bien nuestros amigos alemanes no lo sabían todavía, o quizás necesitamos entender algo mejor que la Alemania verde, un país que ya en 2005 tenía 600 MW de instalaciones fotovoltaicas y que hoy se confirma como líder en la producción de células con el 23% de la cuota mundial.

Por Michele Ciceri

Publicado por Michele Ciceri el 17 de agosto de 2012

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